A principios del pasado año, concretamente los días 9 y 10 de enero de 2008, la confederación española COLEGAS organizó, con fondos de la Comunidad de Madrid y la simpatía de la derecha más recalcitrante, unas jornadas llamadas "Cuba: Revolución y Homosexualidad". Faltaban pocos meses para las elecciones generales y el Partido Popular necesitaba urgentemente un lavado de cara tras cuatro años de oposición en los que hizo gala de la homofobia más deplorable. ¿Y qué mejor forma de maquillar su imagen homofóbica que denunciando lo malo que es el comunismo -y, por ende, la izquierda en general- con las minorías sexuales? Un año más tarde, en febrero de 2009, la escena se repetía: en esta ocasión era Esperanza Aguirre quien posaba con dos miembros del colectivo anteriormente mencionado, con banderas gays incluídas, en una concentración que condenaba, entre otras cosas, la homofobia existente en los regímenes comunistas en particular y en el comunismo en general. Esa ha sido -y sigue siendo- la principal baza con la que cuenta la derecha para contrarrestar sus viles acciones contra la población lgtb en nuestro país y -conviene recordarlo especialmente en estas fechas- en Europa y el resto del mundo.
Sin embargo, la historia no les da la razón. No es cierto que los partidos comunistas durante el siglo pasado condenaran la homosexualidad. Es más, existen numerosos ejemplos que demuestran precisamente todo lo contrario. Fuera de nuestro país, el de Alemania es quizás el caso más significativo: la homosexualidad, que era ilegal desde 1871 y castigada con penas de cárcel y la pérdida de los derechos civiles, estuvo a punto de ser legalizada en 1929 gracias al apoyo de socialistas y comunistas. La población homosexual alemana podría haber dado un gran paso legal gracias a la izquierda sino hubiera entrado en escena Hitler que, ese mismo año, impidió que la reforma del código penal se llevara a cabo.
En nuestro país, el Partido Comunista de España fue pionero en reivindicaciones lgtb. El diez de febrero de 1978, el PCE ponía fin a la persecución de gays y lesbianas por parte de las autoridades. Ramón Tamames, diputado comunista por aquel entonces, presentó una enmienda a la proposición de la ley socialista para modificar la Ley de Peligrosidad Social. El PSOE había pasado por alto excluir de la ley de "peligros sociales" a los homosexuales, por lo que el PCE fue el primer partido en plantear que la homosexualidad dejara de ser ilegal. De hecho, un año antes miembros del Partido Comunista fundaban en Madrid el Movimiento Democrático de Homosexuales (MDH), lo que constituyó el primer gran paso en una lucha institucional que no había hecho más que empezar. En los años siguientes, se crea una Comisión Gay dentro del PCE que promueve eventos como las "Jornadas sobre la cuestión homosexual", que tienen lugar en 1986 y gracias a las cuales las reivindicaciones del colectivo gay comienzan a tener voz en el panorama político. En 1994, integrado ya el PCE en IU, se crea un grupo lgtb y por las libertades sexuales que aún hoy se mantiene activo y gracias al cual se han obtenido grandes avances para nuestro colectivo.
¿Y Cuba? ¿Y la URSS? En la cabeza de muchos rondaran estos dos ejemplos que han sido explotados hasta la saciedad por aquellos que no consideran que la izquierda -y, en particular, la ideología comunista- haya sido decisiva en la progresiva igualdad de derechos de la población homosexual. No olvido que en ambos regímenes ha existido homofobia. Sin embargo, la discriminación y persecución al colectivo lgtb ha estado presente a lo largo de la historia en todas las dictaduras, independientemente de la ideología de ésta. Un claro ejemplo encontramos en la reciente historia de nuestro país aunque, eso sí, parece que la situación se ha alargado demasiado en el tiempo ya que la derecha democrática representada por el PP sigue poniendo trabas a que la igualdad de la población gay, lésbica, bisexual y transexual sea una realidad. Por eso no entiendo como algunos se dejan instrumentalizar hasta ese extremo por una organización que tilda de homófobos a quiénes han sabido evolucionar mucho más que ellos, menospreciando de esta forma la lucha que durante años han llevado a cabo cientos de activistas desde la izquierda.
Sin embargo, la historia no les da la razón. No es cierto que los partidos comunistas durante el siglo pasado condenaran la homosexualidad. Es más, existen numerosos ejemplos que demuestran precisamente todo lo contrario. Fuera de nuestro país, el de Alemania es quizás el caso más significativo: la homosexualidad, que era ilegal desde 1871 y castigada con penas de cárcel y la pérdida de los derechos civiles, estuvo a punto de ser legalizada en 1929 gracias al apoyo de socialistas y comunistas. La población homosexual alemana podría haber dado un gran paso legal gracias a la izquierda sino hubiera entrado en escena Hitler que, ese mismo año, impidió que la reforma del código penal se llevara a cabo.
En nuestro país, el Partido Comunista de España fue pionero en reivindicaciones lgtb. El diez de febrero de 1978, el PCE ponía fin a la persecución de gays y lesbianas por parte de las autoridades. Ramón Tamames, diputado comunista por aquel entonces, presentó una enmienda a la proposición de la ley socialista para modificar la Ley de Peligrosidad Social. El PSOE había pasado por alto excluir de la ley de "peligros sociales" a los homosexuales, por lo que el PCE fue el primer partido en plantear que la homosexualidad dejara de ser ilegal. De hecho, un año antes miembros del Partido Comunista fundaban en Madrid el Movimiento Democrático de Homosexuales (MDH), lo que constituyó el primer gran paso en una lucha institucional que no había hecho más que empezar. En los años siguientes, se crea una Comisión Gay dentro del PCE que promueve eventos como las "Jornadas sobre la cuestión homosexual", que tienen lugar en 1986 y gracias a las cuales las reivindicaciones del colectivo gay comienzan a tener voz en el panorama político. En 1994, integrado ya el PCE en IU, se crea un grupo lgtb y por las libertades sexuales que aún hoy se mantiene activo y gracias al cual se han obtenido grandes avances para nuestro colectivo.
¿Y Cuba? ¿Y la URSS? En la cabeza de muchos rondaran estos dos ejemplos que han sido explotados hasta la saciedad por aquellos que no consideran que la izquierda -y, en particular, la ideología comunista- haya sido decisiva en la progresiva igualdad de derechos de la población homosexual. No olvido que en ambos regímenes ha existido homofobia. Sin embargo, la discriminación y persecución al colectivo lgtb ha estado presente a lo largo de la historia en todas las dictaduras, independientemente de la ideología de ésta. Un claro ejemplo encontramos en la reciente historia de nuestro país aunque, eso sí, parece que la situación se ha alargado demasiado en el tiempo ya que la derecha democrática representada por el PP sigue poniendo trabas a que la igualdad de la población gay, lésbica, bisexual y transexual sea una realidad. Por eso no entiendo como algunos se dejan instrumentalizar hasta ese extremo por una organización que tilda de homófobos a quiénes han sabido evolucionar mucho más que ellos, menospreciando de esta forma la lucha que durante años han llevado a cabo cientos de activistas desde la izquierda.
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